sábado, 31 de enero de 2015

EXPOSICIONES ARGENTINAS: ALGUNAS RAZONES DE SU ÉXITO

Analizando la frecuencia y la regularidad con que se realizan en Argentina buenas y atractivas exposiciones filatélicas, no hay cómo no admitir que están presentes, como razón para ello, tres aspectos básicos: organización, método y medios.
 


No hay duda de que, en lo que se refiere a sus exposiciones, los argentinos parecen tener una manera muy propia de manejar el tema, como si fuera uno de los objetivos “permanentes” y “sagrados” de su Federación; de manera que organizan su calendario anual de exposiciones con algo de antelación, delegan responsabilidades a cada entidad local que las organiza, supervisan y acompañan a cada una con la indicación de un Veedor federativo y un Comisario General, etc. Y siempre con un ingrediente de solidaridad interna que les es muy peculiar.

Un hecho que aparece como positivo, a nuestro juicio, es que la Federación Argentina de Entidades Filatélicas – una entidad de larga tradición en América – es una de las pocas que cuenta con sede propia, incluso con un amplio espacio destinado a exposiciones. Además, su Consejo Ejecutivo se reúne a cada mes, lo que pone en evidencia su vitalidad.

Por otro lado, el patrimonio institucional de la Federación incluye un insumo precioso, esencial para las exposiciones: una notable cantidad de marcos expositivos, que garantiza un buen “arranque” para cualquier evento que se organice en el país, sea éste competitivo o no. El año pasado, por ejemplo, los argentinos tuvieron dos exposiciones nacionales generales y otra juvenil nacional, lo que es envidiable.

Vitrinas en la sede de la FAEF

Según nos informó el Presidente Eliseo Otero, la FAEF mantiene en su sede cerca de 320 vitrinas individuales en condiciones de uso, más 180 en reparación. A éstas, de diseño más antiguo, se suman 32 marcos dobles nuevos, auto-portantes.

Así que dichas vitrinas suelen “viajar” de un lado para otro a cada exposición que se realiza, como la “espina-dorsal” de cualquier evento.
 


 
A su vez, algunos clubs filatélicos tratan de seguir produciendo, por iniciativa propia y según sus posibilidades, marcos auto-portantes con diseño similar a los nuevos de la FAEF, para poder utilizarlos en pequeñas exposiciones o muestras locales. Otros poseen vitrinas individuales de madera (repartidas en el pasado por la FAEF) o de hierro, de manera que no será por falta de marcos adecuados que dejará de haber exposiciones en las distintas partes del país, mismo con las limitaciones de recursos financieros externos para ello.

Otro aspecto interesante, y muy propio de la cultura filatélica argentina, es que en momentos de grandes exposiciones, algunos clubs suelen prestar sus marcos a otras entidades que organizan eventos nacionales o internacionales.

De esa manera, con el trabajo solidario (o “mancomunado”, como es propio del lenguaje de ellos) se dan, a cada rato, en distintos lugares del país – que no es chico, que conste – exposiciones que mantienen viva y pulsante la filatelia competitiva argentina.

Ahora mismo nos enteramos de que todos los marcos disponibles en la sede de la FAEF se utilizarán en Río Grande. Un bello ejemplo de filatelia organizada y verdaderamente integrada.